Hace poco estuve compartiendo con un amigo (Raj Kumar) acerca de lo recelosos que se muestran los emprendedores cuando les preguntas sobre su idea de negocio (siempre pienso en Gollum con su anillo de poder…lo siento).

Nos preocupa que alguien pueda robarnos nuestra idea y llevarla a cabo antes que nosotros.

Vale, lo entiendo, todos hemos pasado por ahí, yo también, pero sencillamente es absurdo.

Tu idea ya ha sido inventada

Desde un punto de vista meramente estadístico, apuesto a que ahora mismo un número indeterminado de personas ya está pensando en esa misma idea que tanto vigilamos. Es más, seguro alguien ya la ha puesto en marcha. Pensar lo contrario es autoengañarse, sinceramente. Guy Kawasaki, en su libro “El Arte de Empezar”, dice que “la mayoría de la gente lista ha inventado ya casi todos los modelos de negocio posibles”.

Os pongo un ejemplo. A finales de 2011, un cliente estuvo dándole vueltas a cómo facilitar el consumo de fruta fresca fuera del hogar, porque hoy en día puede resultar incómodo, antihigiénico y hasta antiestético, dependiendo de la fruta. Ello le llevó a desarrollar una idea de negocio bastante definida que no parecía estar en marcha. Pues bien, en un momento del proceso de reflexión pensó en investigar sobre esa idea y descubrió que ya existía como modelo de negocio en EEUU, Reino Unido, Canadá y Australia, entre otros países, y que mueve al año más de 2.000 millones de dólares (los Juice Bars). Es decir, no solo alguien ya lo había pensado, sino que lo hizo hace muchos años y con mucho éxito.

La conclusión es que debes profundizar en tu idea, entender cómo lo están haciendo los que ya están en ello (si fuera el caso, claro, siempre existe campo para la originalidad) y definir cómo llevarla a cabo: “Inspírate en un modelo ya existente, que haya cuajado y tenido éxito” (Guy Kawasaki).

Comparte tu idea. Ejecutarla es lo difícil

En este momento, ya debes perder el miedo a compartir. No compartir tu idea, no evitará que otros la piensen y la ejecuten, pero hacerlo, te permitirá dos cosas fundamentales para un emprendedor: obtener feedback (seguro que ya tienes en mente a varias personas que te lo darían) y  para generar oportunidades que incrementarán la  probabilidad de éxito de tu idea.

Lo realmente importante será la ejecución de la idea, plasmarla  en un modelo de negocio, diferenciarte de los demás, aportar valor añadido a la sociedad. En definitiva, tu estrategia y tu plan de negocio. Eso es lo que te hará fuerte, no solo la idea.

VEP