Ya hará un año que leí Reinventarse, lectura de cabecera obligada, autor de cabecera obligado. Ahora me apetecía revisitarlo. Aprovecho la visita para destacar en este post lo más significativo para mi del libro.

Ya empezamos con una reflexión de aúpa que marca la línea del libro:

La ansiedad es un estado de inquietud curioso porque empezamos a sufrir en el presente por algo que ni siquiera sabemos con certeza que se va a manifestar en el futuro

El libro sigue el siguiente esquema:

  1. Reinventarse consiste en identificar los orígenes de lo que nos bloquea, centrarnos en lo que queremos y no en lo que tememos. “Una persona bloqueada emocionalmente está anulada intelectualmente”.
  2. Cuando miramos hacia nuestro interior, debajo de nuestros miedos reside más la convicción de que no nos podemos enfrentar a ellos, que una  incapacidad real para hacerlo.
  3. Nuestro cerebro tiene un hemisferio analítico y otro creativo (perdonadme la excesiva simpleza de esta afirmación). En general utilizamos más el análisis que la creatividad, para lo que el autor recomienda ejercicios de silencio y reflexión. Esto nos abrirá visiones de la realidad que se nos escapaban.
  4. En este sentido también, el autor diferencia entre la parte consciente e inconsciente de nuestra mente. Adentrarse en el inconsciente nos permite descubrir nuestras conductas automáticas y nuestro potencial desconocido. Es como acercarse a todo lo que conocemos con otro prisma distinto, de forma que descubriremos cosas nuevas. Es aquello de que las cosas no cambian, solo cambia nuestra forma de verlas.
  5. Profundizando en esta cuestión, el autor habla de la personalidad como una imagen de nosotros mismos que se va elaborando de forma inconsciente a medida que vivimos experiencias. Esa personalidad se emplea de forma automática para “traducir” lo que nos pasa, los retos que afrontamos, para “decidir” (lo pongo entre comillas porque el autor sugiere que esa decisión es automática también) si podemos afrontar ese reto. Solo si descubrimos y asumimos que no somos nuestra personalidad no es algo fijo, sino dinámico, seremos capaces de desarrollar nuevos puntos de vista.
  6. Siguiente paso después de la “apertura de mente”: serenidad, capacidad de centrarnos en lo realmente importante en medio de la dificultad. Descubrir las prioridades y centrarse en ellas a pesar de lo complicado del entorno. FOCO.
  7. Con la mente abierta, conociéndonos con mayor profundidad, descubriendo nuevos puntos de visa, nos puede asaltar el miedo a dar el paso, a salir de la zona de confort en la que mejor o peor hemos estado anclados hasta el momento. El autor propone que en este proceso, hay que lograr sustituir las reacciones automáticas por respuestas elegidas.
  8. ¿Cómo podemos llevar la atención a lo que queremos?
    • Haciéndonos preguntas que nunca nos habíamos planteado.
    • Usando el lenguaje de forma positiva y constructiva. “Las palabras crean realidades”.
    • Conocer nuestro cuerpo y emplearlo para llegar a nuestras emociones: postura, tensión muscular, forma de movernos, respiración (a la que el autor le concede una gran importancia), sueño/descanso.
  9. Cuando reaccionemos de una forma que no nos guste, no seamos duros con nosotros mismos, sino que sustituyamos la vergüenza y la culpa por la responsabilidad. Aprendamos a perdonarnos.
  10. Siguiente paso (hemos abierto al mente, nos centramos en lo que queremos, nos perdonamos, y….); ACEPTACIÓN. Nos llevará, además, a buscar las oportunidades ocultas en lo que nos está pasando: “¿Qué puede haber de valor en lo que me está ocurriendo?”.
  11. En ese momento de oscuridad: mostrar victoria con nuestra postura y actitud en lugar de derrota, descansar al menos 7h cada día, comer con moderación, hacer ejercicio, practicar la meditación, valorar lo que nos sucede como una oportunidad para crecer.

No pretendo resumir el libro, ni sustituirlo, sino manifestar lo que más me ha gustado y que su lectura es más que recomendable.

VEP