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El plan financiero

El plan financiero es un documento que contiene la información financiera y de negocio histórica y proyectada de una compañía. Dicha información se estructura en tres partes:

  • Hipótesis de proyección de las principales magnitudes financieras y de negocio.
  • Estados financieros históricos y proyectados (Balance de Situación, Cuenta de Pérdidas y Ganancias y Cash Flow).
  • Análisis de sensibilidad ante variaciones en las principales hipótesis.

El plan financiero suele desarrollarse en una hoja de cálculo.

El plan financiero nos ayuda a:

  • Planificar las rondas de inversión.
  • Identificar cuándo alcanzaremos el punto de equilibrio.
  • Saber si nuestro modelo será rentable en el futuro, con las hipótesis planteadas.
  • Planificar cuándo se deben producir las incorporaciones de equipo y qué sueldo podemos permitirnos pagar.
  • Determinar las fuentes de financiación de las operaciones (el negocio) y las inversiones.
  • Soportar la toma de decisiones estratégicas.
  • Analizar impactos ante cambios en las variables del negocio.
  • Discutir con números con los inversores sobre la oportunidad de la inversión.

Quizás después de leer esto, te plantees…

¿Qué he hecho hasta ahora sin un buen plan financiero que me de toda esta información tan importante para gestionar mi compañía?

Los “peros” del plan financiero

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. El plan financiero también abre una serie de debates que hay que saber gestionar muy bien:

  • En el caso de una Startup, la información histórica es corta, pobre y, en todos los casos, irrelevante en relación con la información proyectada. Esto es lo que suele invalidar las técnicas de valoración basadas en proyecciones financieras: la debilidad de los datos históricos y la realidad de que casi todo el plan financiero se construye sobre expectativas.
  • Las hipótesis de proyección no siempre se soportan mediante fuentes independientes y válidas.
  • El CEO que prepara el plan financiero tiene sesgo hacia el éxito aun cuando haya planteado “unas hipótesis muy prudentes”.
  • Las previsiones de incorporaciones al equipo en los próximos 3 años son difíciles de planificar en fases muy iniciales.
  • La financiación pública suele figurar en los planes financieros como parte del mix de financiación, como si fuera cierta.
  • Mucha gente cuadra el balance mediante la tesorería. Es decir, estiman la tesorería por la diferencia que se produce entre el activo y el pasivo antes de considerar la propia tesorería, y esto puede ser una vía para que se nos escapen graves errores de construcción del plan financiero.

“Si el activo son 45 y el pasivo son 53, entonces la tesorería deberían ser 8”

  • Los planes nunca se cumplen.
  • Nadie se cree el plan financiero de una Startup.

La paradoja del plan financiero

Consecuentemente, existe una clara paradoja. Los beneficios de tener un buen plan son evidentes. De hecho, es impensable que un buen CEO no tenga un buen plan con el que analizar la performance de su compañía y  que pueda explicar contundentemente a cualquier inversor.

Sin embargo, los “peros” hacen que nadie se crea ese modelo financiero que es tan importante para la adecuada gestión de la Startup y para encontrar financiación. Por tanto, podríamos decir que la importancia del plan financiero es directamente proporcional a la poca fe que depositan en el mismo los inversores.

¿Cómo se resuelve la paradoja del plan financiero?

Solo hay una manera de atenuar esta paradoja. Generar confianza al inversor con el plan:

  • Los estados financieros cuadran y tienen una coherencia financiera y de negocio.
  • Es natural que haya 2 ó 3 años de pérdidas.
  • Es lógico que se necesiten varias rondas de inversión.
  • Las hipótesis se contrastan con información de terceros o comparables válidos.
  • Se incluyen todas las variables importantes para el negocio.
  • Vamos actualizando los datos reales y, si procede, revisamos las hipótesis.
  • El plan financiero se ha realizado de forma independiente a la gestión de la compañía (no lo hace el CEO).

Enfocado de esa manera, el plan financiero seguirá siendo una hoja de cálculo “que todo lo soporta”, pero su coherencia interna nos ayudará a generar confianza al inversor.

 

VEP