Los expertos en comunicación piensan que empezar tus posts con una declaración de intenciones no es adecuado. Me da igual. Quiero hacerlo.

Como todo en la vida, la primera vez que haces algo, sueles manejar una serie de conceptos (principios básicos de lo que vas a hacer, planificación, visualización del objetivo, etc.) y sueles sentir una mezcla de emociones (ilusión, miedo, incertidumbre, …). Creo que lo que viene a continuación eso es lo que mejor define lo que ronda mi cabeza, lo que me nace compartir, y lo que ha regido y regirá mi actividad profesional.

¿Cuál es el objetivo de este Blog?

El objetivo es claro: compartir mi punto de vista sobre aquello que envuelve al mundo del emprendedor, desde mi experiencia profesional:

  1. La problemática del emprendimiento.
  2. El propio proceso de emprender.
  3. La importancia de una gestión profesional para el emprendedor.
  4. Los aspectos financieros y estratégicos del negocio.
  5. La necesidad del emprendedor de complementar su equipo: en gestión profesional, en gestión estratégica y en aspectos financieros.
  6. La importancia de crear un ecosistema alrededor del emprendedor.
  7. La relación entre el inversor y el emprendedor.
  8. Contribuir a crear una comunidad de emprendedores para compartir.
  9. En general, las impresiones personales y profesionales acerca de emprender.

¿A qué me refiero con principios básicos?

Con “principios básicos” me refiero a los valores que enmarcan este proyecto, no solo escribir en un blog, sino emprender mi propio negocio para apoyar a los emprendedores:

  1. Confianza.
  2. Actitud ética.
  3. Honestidad.
  4. Transparencia.
  5. Interés en los demás. Escuchar para comprender. Empatía. Tolerancia.
  6. Esfuerzo.
  7. Objetividad.
  8. Trabajo en equipo.
  9. Rigor técnico.
  10. Organización. Gestión.

Creo que son algunos de los valores que deberían guiarnos en general, así que no soy más que consecuente con esa creencia.

¿Qué emociones aparecen?

Menos de las que pensaba, pero importantes:

  1. Ilusión ante un cambio que dirige uno mismo.
  2. Incertidumbre ante la aceptación que tendrá este proyecto.
  3. Ganas de empezar a comunicar mi proyecto a mis amigos y contactos y de hacerlo crecer.
  4. Sentimiento de obligación social hacia los emprendedores.
  5. Ganas de aportar valor desde mi experiencia.

En fin, la mejor manera de saber si algo funciona, es empezando, así que pongámonos manos a la obra.

VEP